Para este jueves 1 de octubre, la República Mexicana enfrentará un escenario meteorológico complejo debido a la interacción de múltiples fenómenos atmosféricos. La llegada de la onda tropical número 42, el primer frente frío de la temporada y la circulación del huracán Rachel generarán lluvias de fuertes a intensas, así como cambios bruscos de temperatura en diversas regiones del país.
En la región norte y noreste del territorio nacional, el ingreso del primer sistema frontal de la temporada, en interacción con una vaguada, provocará precipitaciones intensas de entre 75 y 100 milímetros en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí. Estas condiciones estarán acompañadas de descargas eléctricas, posible caída de granizo, rachas de viento de hasta 60 kilómetros por hora y probabilidad de formación de torbellinos en el norte del estado de Coahuila.
Por otro lado, en el occidente y noroeste del país, el huracán Rachel continúa intensificándose al sur de la península de Baja California Sur, lo que afectará directamente la zona. Se esperan lluvias muy fuertes de 50 a 75 milímetros en dicho estado, así como en Sinaloa y Nayarit. Además, se pronostica un oleaje elevado que podría alcanzar hasta los cinco metros de altura en las costas sudcalifornianas, y vientos con rachas de 60 a 70 kilómetros por hora.
Simultáneamente, el ingreso de una nueva onda tropical por la península de Yucatán mantendrá las condiciones de lluvias fuertes en el centro, sur y sureste de la República. Entidades como Puebla, Querétaro, Veracruz, Guerrero, Quintana Roo y la región del Valle de México, que incluye a la capital y al Estado de México, registrarán precipitaciones de diversas intensidades.
En cuanto al contraste térmico, mientras que en el noroeste, oriente y la península de Yucatán persistirá un ambiente muy caluroso con temperaturas máximas de 35 a 40 grados Celsius, se anticipa un descenso drástico durante la madrugada del viernes. Las zonas serranas de Chihuahua, Durango, Estado de México, Tlaxcala, Hidalgo y Puebla podrían registrar temperaturas de entre 0 y 5 grados.
Ante este panorama, las autoridades meteorológicas exhortan a la población a extremar precauciones, ya que la acumulación de precipitaciones incrementa el riesgo de deslaves, encharcamientos, inundaciones y el desbordamiento de ríos y arroyos, mientras que los fuertes vientos podrían derribar árboles y anuncios publicitarios.
Con información de Meteored México
