Una nueva investigación, hecha por un equipo periodístico del medio de comunicación The Kathmandu Post, revela que algunos guías del Monte Everest habrían adulterado de forma secreta la comida de los turistas con el propósito de provocar rescates en helicóptero, que son sumamente costosos, dentro de una estafa de seguros calculada en más de 20 millones de dólares.
Según los investigadores, adscritos a las autoridades locales, los guías que trabajan para las agencias de senderismo en la zona, supuestamente, ‘envenenaron’ a los turistas por medio de la contaminación con bicarbonato de sodio en los alimentos para causarles problemas gastrointestinales que los mismos afectados asociaban a una intoxicación alimentaria accidental o a la evolución del llamado ‘mal de altura’.
Según reportes de diversos medios internacionales, como The New York Post, la Policía de Nepal ya imputó cargos a 32 personas por dos delitos: fraude relacionado con la trama y crimen organizado. En ella estarían implicados directivos de hospitales, propietarios de empresas de senderismo y operadores de helicópteros.
Las autoridades en el Himalaya reportaron que cuando las personas se manifestaron enfermas habrían sido presionadas para que accedieran a los traslados costosos durante la emergencia en helicópteros.
Los operadores en la zona también habrían utilizado soportes médicos y de vuelo alterados para generar las facturaciones con cobro a las firmas aseguradoras de recorridos internacionales.
Según los investihgadores, las ganancias ilícitas obtenidas eran repartidas entre los siguientes actores de la cadena:
- Hospitales a los que llevaban a los turistas para recibir tratamientos falsos
- Compañías de helicópteros
- Agencias de senderismo
- Guías
Desde enero comenzaron las pesquisas. Desde entonces, seis ejecutivos de tres reconocidas firmas de rescate de montaña fueron capturados. Según la Policía, los integrantes de estafa a gran escala se habrían apropiado de 19,69 millones de dólares en indemnizaciones de seguros.
Esta investigación ha descubierto la participación de tres compañías. La primera de ellas habría falsificado 75 de los 471 rescatesdeclarados. Con ello reclamó de manera fraudulenta 8 millones de dólares. La segunda firma está acusada de tramitar 71 reclamaciones falsas por más de 1 millón de dólares.
A una tercera empresa la acusan de falsificar 171 de los 1.248 rescates que supuestamente llevó a cabo, lo que ha dado lugar a pagos ilegítimos por más de 10 millones de dólares. La Fiscalía ha pedido la imposición de multas por 11,3 millones de dólares.
Con información de: minuto60.com
