La alegría de las celebraciones por el nuevo año se convirtió de golpe en tragedia en Nueva Orleans (Luisiana) en la madrugada de este miércoles. Al menos 15 personas murieron y una treintena resultaron heridas después de que una camioneta eléctrica Ford F-150 arrollara a una multitud en la calle Bourbon, en pleno centro de la ciudad. El atropello masivo intencionado se produjo en una zona donde la gente se reúne para festejar el año nuevo. La alcaldesa de la ciudad, LaToya Cantrell, calificó el suceso de “ataque terrorista”.
La Oficina Federal de Investigación (FBI) identificó al autor del atentado como Shamsud-Din Jabbar, de 42 años, ciudadano estadounidense de Texas, que fue abatido por la policía. El FBI aseguró en un comunicado que localizó una bandera del Estado Islámico (ISIS) en el vehículo con el que Jabbar embistió a la multitud. La agencia investiga el suceso como “un acto de terrorismo”. Sus agentes están “trabajando para determinar las posibles asociaciones y afiliaciones del sujeto con organizaciones terroristas” y no cree que Jabbar sea el “único responsable”.
El suceso se produjo hacia las 3.15 de la madrugada, hora local (las 10.15 de la mañana en la España peninsular), hacia el final de las celebraciones de Año Nuevo. Una camioneta eléctrica tipo pickup de color blanco (una Ford F-150 Lightning) con matrícula de Texas que circulaba por la calle Canal giró bruscamente a la derecha por la calle Bourbon, superando las barreras de protección y acelerando con fuerza. Arrolló a la multitud a gran velocidad en una calle estrecha y abarrotada de gente a lo largo de tres manzanas. Tras estrellarse contra una grúa que se hallaba ante el hotel Royal Sonesta, el conductor salió del vehículo y abrió fuego con un arma. Alcanzó con sus disparos a dos agentes que se encuentran en situación estable y se recuperarán. Luego fue abatido por la policía. Las imágenes muestran cuatro impactos de bala en la luneta posterior de la camioneta.
Tras el atropello, los cuerpos de numerosas víctimas quedaron esparcidos por el suelo. Los vídeos difundidos por las redes sociales muestran imágenes espeluznantes, con cadáveres ensangrentados y numerosos heridos. Algunos vídeos recogen también los disparos posteriores al atropello.
En el vehículo del sujeto se encontraron armas y un posible artefacto explosivo casero. También se localizaron otros posibles explosivos improvisados en el Barrio Francés, la zona del atropello masivo, el principal reclamo turístico de la ciudad y uno de los lugares predilectos de todo Estados Unidos para pasar la Nochevieja. Los artificieros del FBI trabajaron para inutilizar dichos artefactos.
Nueva Orleans acogía este miércoles un importante partido de fútbol americano universitario en el estadio Caesars Superdome de la ciudad, cercano a la zona del atropello, al que se esperaba que asistieran decenas de miles de personas, pero el evento fue aplazado 24 horas. La ciudad acogerá la Super Bowl, la final de la liga profesional de fútbol americano, el próximo 9 de febrero. Las autoridades aseguraron que dichos acontecimientos serán seguros.
Con información de: elpais.com
