Se resistían, pero icónicas Coca-Cola, Pepsi, McDonald’s y Starbucks salen de Rusia

El goteo de salidas de Rusia por parte de las empresas a raíz de la invasión de Ucrania va a más. Las últimas en sumarse han sido McDonald’s, que ha anunciado el cierre de 800 restaurantes; Coca-Cola, que en un principio había optado por permanecer en el país; Pepsi y la cadena de cafeterías Starbucks.

En un breve comunicado, Coca-Cola asegura, en concreto, que seguirá vigilando y evaluando la situación a medida que evolucionen las circunstancias. «Nuestros corazones están con la gente que está sufriendo los horribles efectos de estos trágicos acontecimientos en Ucrania», señaló la compañía con sede en Atlanta (Georgia, EE.UU.).

La decisión de Coca-Cola se conoce el mismo día en que otros símbolos del capitalismo estadounidense como McDonald’s y Starbucks han anunciado también que suspenden sus operaciones en Rusia. El gran competidor de Coca-Cola, PepsiCo, ha seguido un camino también parecido, suspendiendo la venta de Pepsi, 7Up y otros refrescos en Rusia, donde también paralizará sus inversiones y su publicidad.

PepsiCo, a diferencia de otras empresas, no detendrá todas sus actividades en Rusia y seguirá suministrando algunos productos, que incluyen leche, lácteos y comida para bebés, artículos que considera esenciales para muchos rusos. La decisión, que se suma a otros muchos cierres y abandonos del mercado, la dio a conocer el consejero delegado, Ramon Laguarta, en un mensaje a sus empleados hecho público por la propia empresa.

«Llevamos operando en Rusia durante más de sesenta años y tenemos un lugar en muchos hogares rusos. Pepsi-Cola entró al mercado en lo alto de la Guerra Fría y ayudó a crear un terreno común entre Estados Unidos y la Unión Soviética», escribió Laguarta, que defendió que la situación no podía continuar sin cambios «dados los horribles acontecimientos» en Ucrania.

Símbolo estadounidense
MacDonald’s, un símbolo cultural estadounidense, anunció este martes que cierra asimismo temporalmente sus 850 locales en Rusia y pone sus operaciones «en pausa» porque no pueden «ignorar el innecesario sufrimiento causado a Ucrania». Un comunicado emitido por la empresa explica que esta medida afectará a los 62.000 empleados que la cadena tiene en todo el territorio ruso, a los que se seguirá pagando los salarios, además de proveedores y otros socios en el negocio de la alimentación.

MacDonald’s recuerda que lleva más de treinta años operando en el país y que sus restaurantes pueden preciarse de dar servicio a «millones de rusos diariamente». El comunicado con el cierre de las franquicias ha sido enviado a cada uno de los locales afectados y a sus empleados, asegura la empresa, que afirma que su prioridad número uno desde el comienzo de la guerra «ha sido y es la gente». «Como empresa, nos unimos al mundo para condenar la agresión y la violencia, y rezar por la paz».

El comunicado recuerda que los restaurantes de la cadena en la misma Ucrania también han sido cerrados en gran parte, pero sus empleados siguen cobrando sus salarios completos.

McDonald´s y Coca Cola, la otra empresa identificada con el poderío comercial y cultural estadounidense, han recibido los pasados días presiones para interrumpir su actividad en Rusia, paso que ya han dado otras empresas, tanto tecnológicas como financieras o del sector textil. Danone es una de las pocas compañías, en cambio, que ha decidido quedarse, criticando la demogogia que, en su opinión, supone una retirada empresarial del mercado ruso.

Con información de: eleconomista.es

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