La Federación Ecuatoriana de Fútbol elevó un reclamo formal ante los organizadores del Mundial tras los disturbios nocturnos provocados por seguidores de la Selección Mexicana a las afueras de su hotel de concentración en la zona de Santa Fe, Ciudad de México. El organismo sudamericano calificó estas acciones como antideportivas al considerar que buscaban deliberadamente alterar el descanso del plantel.
La movilización de los fanáticos se organizó previamente mediante convocatorias en redes sociales con el objetivo explícito de incomodar al rival de cara al partido de los dieciseisavos de final. Durante la madrugada, decenas de personas se congregaron portando bocinas, megáfonos, trompetas, tambores y pirotecnia para generar un estruendo continuo, sumando el ruido de cláxones y el rugir de motores de motocicletas.
Intervención de la seguridad y reglamento de Fair Play
Ante el incremento del escándalo y el malestar de la delegación de Ecuador, elementos de la policía de la Ciudad de México acudieron al lugar de los hechos. Los oficiales procedieron a resguardar el perímetro y controlar la circulación vehicular, logrando finalmente despejar la zona tras controlar el ruido intermitente.
En su queja, la federación ecuatoriana enfatizó que este tipo de conductas contradicen de forma directa los principios de respeto, equidad y juego limpio que rigen la competencia de la Copa del Mundo, exigiendo formalmente que se adopten las medidas de seguridad correspondientes para salvaguardar la tranquilidad y la integridad física de los jugadores y el cuerpo técnico.
Postura de la delegación ecuatoriana
El incidente causó particular molestia debido a que el conjunto ecuatoriano venía de un traslado desgastante con una travesía de más de nueve horas debido a demoras de logística, tráfico y lluvia.
No obstante, la dirección técnica de la escuadra sudamericana fue tajante al señalar que no utilizarán la falta de sueño o el hostigamiento fuera de la cancha como una excusa ante el resultado final del partido, subrayando que su única y verdadera respuesta se dará compitiendo dentro del terreno de juego.
Con información de: El Heraldo de México
