Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México realizaron el decomiso de una cantidad importante de artefactos explosivos caseros a un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, quienes arribaron a la capital para sumarse a las movilizaciones del magisterio disidente.
El aseguramiento se llevó a cabo durante un operativo preventivo de vigilancia implementado en los principales accesos a la ciudad y en los puntos de concentración de los manifestantes. De acuerdo con los reportes policiales, los uniformados detectaron vehículos sospechosos en los que se transportaban los jóvenes procedentes del estado de Guerrero.
Al realizar una inspección física a las unidades de transporte, los policías capitalinos localizaron decenas de artefactos conocidos como «petardos», bombas molotov, botes con pólvora, piedras y otros objetos contundentes que presuntamente pretendían ser utilizados en las próximas marchas programadas junto a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Blindaje en el Centro Histórico
Tras el hallazgo de los materiales peligrosos, las autoridades procedieron al retiro seguro y resguardo de los explosivos para evitar cualquier situación de riesgo mayor en la vía pública. El operativo no derivó en enfrentamientos directos ni personas lesionadas durante la revisión.
Este decomiso ocurre en un contexto de alta tensión en la Ciudad de México, donde el Gobierno Federal y las autoridades locales han reforzado el blindaje con vallas metálicas en edificios históricos, monumentos y sedes gubernamentales, particularmente alrededor de Palacio Nacional y el Centro Histórico.
La SSC reiteró que, si bien se respeta el derecho a la libre manifestación pacífica de los colectivos estudiantiles y magisteriales, no se permitirá el ingreso ni el uso de objetos que pongan en peligro la integridad física de la ciudadanía, de los propios manifestantes o de los elementos de seguridad que custodian las movilizaciones.
Con información de: Proceso
