Una operación federal llevada a cabo entre el 23 y 25 de abril de 2026 culminó en la detención de 28 miembros de tripulación de cruceros internacionales, todos señalados por delitos vinculados a la posesión, distribución y visualización de material de explotación sexual infantil, según confirmó un portavoz de U.S. Customs and Border Protection (CBP) al New York Post.
El operativo, que incluyó el abordaje de cinco naves, tuvo como uno de sus focos principales al Disney Magic, donde los arrestos fueron presenciados por familias a bordo, generando inquietud adicional para una compañía cuya imagen pública se define por su orientación familiar y ambiente seguro.
De acuerdo con lo reportado por el sitio especializado en negocios, economía y comercio mundial International Business Times, los tripulantes arrestados incluyen 26 ciudadanos de Filipinas, uno de Portugal y uno de Indonesia, todos ellos identificados tras entrevistas e inspecciones realizadas directamente a bordo de los cruceros. Tras los hechos, Disney Cruise Line informó que los empleados implicados ya no forman parte de la compañía y que se encuentran a disposición de la investigación federal.
La confirmación oficial indica que “todos los sujetos estaban involucrados en la recepción, posesión, transporte, distribución o visualización de material de explotación sexual infantil o de menores”, según la declaración del portavoz de CBP recogida por el medio estadounidense New York Post.
Las autoridades revocaron las visas de todos los involucrados y los están expulsando del territorio estadounidense. El operativo no se limitó a la línea Disney Cruise Line.
Según información recopilada por el sitio especializado WDW News Today, reportes previos indicaron que al menos cuatro trabajadores del crucero MV Zaandam de Holland America también figuran entre los detenidos, aunque CBP no dio una lista pública de los barcos ni las líneas completas afectadas.
Familias que viajaban en el Disney Magic y desembarcaban en la terminal B Street del puerto de San Diego presenciaron el despliegue policial. Según relató la pasajera Dharmi Mehta al medio especializado International Business Times, varios tripulantes, incluidos personal de cocina y servicio de comedor, fueron esposados y escoltados mientras eran identificados frente a los viajeros.
Videos del momento fueron compartidos en redes sociales y muestran a huéspedes grabando desde las pasarelas y ventanas del terminal, sin certeza en ese instante respecto al motivo detrás del operativo.
El impacto fue mayor debido a la reputación de Disney Cruise Line como empresa dedicada explícitamente a ofrecer “una burbuja de seguridad para familias”, según el análisis publicado por International Business Times. Consultada sobre sus procedimientos de selección y supervisión del personal, la compañía respondió mediante un vocero: “Tenemos una política de tolerancia cero para este tipo de conducta y colaboramos plenamente con la autoridad policial. Estos individuos ya no pertenecen a la compañía”.
La Harbor Police Department del puerto de San Diego se desligó de cualquier participación en el operativo del 23 y 25 de abril.
En declaraciones recogidas por el canal estadounidense NBC San Diego, una portavoz afirmó: “El Departamento de Policía del Puerto de San Diego no participó en las acciones de cumplimiento señaladas en esas fechas en la terminal B Street”. Así, la responsabilidad de los arrestos recayó completamente en CBP y otras agencias federales.
A la fecha, tanto CBP como Disney Cruise Line no informaron públicamente cuánto tiempo llevaban los acusados en contacto con el material ilícito, ni si alguna conducta se produjo a bordo o solo en dispositivos personales. Tampoco se dio a conocer si se presentarán cargos criminales de mayor alcance ni si la empresa revisará sus mecanismos de contratación y seguridad tras lo ocurrido.
Con información de: infobae.com
