Un operativo de búsqueda por la desaparición de dos ciudadanos estadounidenses concluyó la mañana de este jueves con el hallazgo de fosas clandestinas y cuatro cuerpos sepultados en una zona boscosa de La Marquesa, en el municipio de Ocoyoacac, Estado de México.
El descubrimiento se realizó durante diligencias encabezadas por autoridades estatales y federales en el Valle del Silencio, quienes rastreaban el paradero de dos hombres identificados como Zafar Padamsee Mawani (56 años) y Guillermo Jafett Hidalgo Ortiz (57 años), reportados como desaparecidos desde el pasado 20 de mayo.
De acuerdo con las investigaciones, ambos residían en Chicago, pero se habían establecido recientemente en Huixquilucan, Estado de México. El día de su desaparición, salieron de su domicilio hacia la alcaldía Tlalpan, en la Ciudad de México, para concretar una reunión con supuestos trabajadores relacionada con la compra e instalación de un elevador para personas con discapacidad.
Antes de perder el rastro, la pareja había compartido su ubicación en tiempo real con un contacto cercano. Horas más tarde, alrededor de las 18:20 horas, sus teléfonos celulares dejaron de emitir señal y fueron apagados. El caso cobró mayor relevancia luego de que los familiares detectaran movimientos bancarios inusuales un día después de la desaparición.
En el lugar de la búsqueda, los cuerpos fueron localizados en fosas clandestinas detrás de unas cabañas. De manera preliminar, los primeros reportes indican que entre los restos se encuentran las dos víctimas de origen estadounidense, así como otras dos personas de nacionalidad extranjera. Las cuatro víctimas presentaban signos de violencia.
Tras el descubrimiento, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) indicó que los peritos forenses ya realizan las pruebas genéticas y la necropsia de ley para determinar y confirmar oficialmente la identidad de todas las víctimas.
Reportes extraoficiales señalan que hasta el momento habría al menos tres personas detenidas en relación con el caso, quienes presuntamente proporcionaron datos para ubicar el sitio del entierro clandestino.
La zona permanece acordonada y bajo estricto resguardo mientras continúan las labores ministeriales, periciales y de revisión en las cabañas aledañas. En los operativos participaron de manera coordinada la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal, y las fiscalías tanto de la Ciudad de México como del Estado de México.
Con información de: Proceso
